Català | Castellano

Tel: 934 387 742

03/02/2012

AFRONTANDO LA ANSIEDAD

tratamiento ansiedad

¿QUÉ ES LA ANSIEDAD?

La ansiedad es la representación física, es decir en forma de síntomas corporales del miedo.
 
¿Y qué es el miedo?
 
El miedo es una emoción que se presenta, de modo natural y espontáneo en el ser humano cuando considera una situación como amenazante o peligrosa. Es decir, sentimos miedo o bien ansiedad cuando percibimos un estímulo que consideramos “amenazante”, que puede agredirnos, bien haciéndonos un daño físico o psicológico.
 
¿Y entonces qué sucede?
 
Pues que en nuestro organismo empiezan a producirse una serie de cambios que tienen como finalidad prepararnos para la acción.
Por ejemplo, supongamos que vamos por el campo y, de repente, nos sale al encuentro un toro:
¿Qué sentiremos? Miedo, pánico... porque inmediatamente, casi sin ser conscientes de nuestros pensamientos, evaluamos la situación como un peligro: ése toro nos puede agredir físicamente, nos puede matar, y nosotros no vamos armados para defendernos, no hay nadie allí que nos pueda ayudar, no hay árboles donde subirse, etc., etc....instintivamente percibimos todos los elementos de la situación y llegamos a una conclusión de extremo alarma y peligro.
Entonces, ¿qué sucede en nuestro cuerpo? Pues bien, el cerebro envía mensajes al sistema nervioso destinados a controlar los niveles de energía y prepararlo para la acción: luchar, correr, etc., es decir, hay una activación general donde:
 
- el corazón empieza a bombear más sangre de lo habitual (aumento del ritmo cardiovascular), y por tanto sentimos palpitaciones rápidas (taquicardia).
 
- y este aumento de la sangre permite a los músculos ponerse en tensión (aumenta el tono muscular) para correr, para luchar, etc..
 
_ También sucede que los vasos sanguíneos se contraen, se hacen más pequeños para evitar que en caso de agresión física, de herida hubiera una pérdida de sangre: pero esto tiene varias consecuencias: la piel se pone pálida y fría (de aquí eso de: “Se quedó helado de miedo” o “Se puso más blanco que la pared”); y además hace que la garganta, la boca se nos quede seca.
 
- por otra parte, la respiración también se hace más rápida y profunda para oxigenar mejor la sangre.
 
- y también la pupila se dilata para aumentar el campo de visión y poder actuar mejor: luchar o escapar corriendo.(“Se le pusieron los ojos como platos”)
 
- se nos pone la piel de gallina
 
- empezamos a sudar (“la gota gorda”)
 
El nivel de activación del cuerpo variará en función de:
 
- ¿cómo es el objeto o situación amenazante?
- ¿qué tipo de agresión nos puede ocasionar?
 
Y estos son precisamente los dos puntos que permiten diferenciar el miedo de la ansiedad.
 
Básicamente podemos decir que:
 
- Sentimos miedo (pánico, terror) cuando el objeto es identificable, claro, concreto, lo percibimos con nuestros sentidos rápidamente, y a menudo lo consideramos más una fuente de agresión física que psicológica: por ej. una fiera, un atracador, una tormenta con rayos, un terremoto, etc. Entonces se da en nosotros una activación corporal altísima.
 
- En cambio, sentimos ansiedad cuando el objeto es vago, difuso, difícil de identificar, no sabemos exactamente qué es amenazante pero nos invade la sensación de un posible peligro, de alarma: por ej., cuando vamos a solas por una calle oscura, cuando subimos a un ascensor viejo, cuando vamos a una entrevista de trabajo, o tenemos que hablar en público, o cuando tenemos una cita con alguien, o cuando estamos en una reunión y alguien nos critica, etc..., es decir, son situaciones donde se podría dar un daño físico o psicológico (donde podríamos sentirnos atacados en nuestra autoestima, planes de futuro, concepción del mundo, etc.), mayoritariamente son situaciones de soledad (“No habrá nadie que me ayuda o socorra”) o sobre todo situaciones sociales donde los otros pueden atacarme. Pero sucede que toda esta anticipación del posible peligro lleva consigo la activación corporal de la que hemos hablado, y como no llega a darse una situación de lucha o huida, no descargamos toda esa activación, permanece durante un tiempo en nuestro cuerpo sin descargarse, resulta inadaptada.
 

FUENTES O CAUSAS DE LA ANSIEDAD:

Entonces, ¿qué hace que percibamos una situación como amenazante sin que lo sea realmente, sin que haya un objeto peligroso concreto, reconocible?
Pues bien, la ansiedad (y todos los trastornos psicopatológicos que tienen como base una alta ansiedad, como los ataques de pánico o crisis de angustia, las fobias como por ej., la agorafobia; de los cuales ya hablaremos en otro momento) se producen porque:
Vienen en mente ideas distorsionadas o exageradas de amenaza que hacen que situaciones u objetos aparentemente inofensivos son evaluados por nosotros como amenazantes o peligrosos. Estas ideas amenazantes pueden tener 4 formas:
 
1. Pensamientos automáticos: son como frases cortas que nos vienen a la mente sin que la persona las razone y son difíciles de “apagar”, y su idea principal es la anticipación del peligro: “el médico me va a decir que tengo algo malo”, “si me acerco a hablar con esa chica se va reír de mí”, “si cojo la moto me estrellaré”, “mis hijos están tardando, seguro que les ha pasado algo malo”.
 
2. Imágenes: son como los pensamientos automáticos, pero de tipo visual. Por ej.: la persona se imagina al médico cuando le dice que tiene un cáncer maligno; o el chico se imagina a la chica riéndose de él en su cara y a él poniéndose rojo de vergüenza.
 
3. Fantasías: es como un cuento que combina pensamientos e imágenes. Por ejemplo: la persona que piensa que le van a diagnosticar un cáncer maligno se ve a sí misma con los dolores, perdiendo peso, a sus hijos abandonados...y puede llegar a fantasear (sin pruebas evidentemente) toda una serie de desgracias terribles incluso después de su muerte.
 
4. Sueños: la persona puede soñar con situaciones amenazantes (un naufragio, un incendio, una violación, una guerra, una burla, etc.) cuando su estado emocional durante el día está básicamente dominado por la continua ansiedad, por miedo.

¿ QUÉ LE SUCEDE A LA PERSONA CON ANSIEDAD?

 
La persona ansiosa es en sí alguien que se preocupa mucho por todo, pasa mucho tiempo pensando en posibles desgracias que podrían sucederle y lo principal es que, la mayoría de las veces, saca conclusiones precipitadas acerca de lo que pasará sin pruebas suficientes.
El pensamiento de la persona ansiosa es catastrófico, tiene tendencia a distorsionar la realidad.
 

¿ DE QUÉ MANERAS SE PUEDE DISTORSIONAR LA REALIDAD?

 
Por ejemplo:
 
Una persona con miedo a volar se fijará solamente en las partes viejas del avión, los ruidos que le parecerán extraños y detalles por el estilo y llegará a la conclusión precipitada de que se encuentra en un peligro real cuando todo es fruto de su imaginación. Es decir al observar una situación filtra la realidad prestando atención sólo a los detalles negativos o peligrosos de esta.
Otra situación corriente es cuando se enfrenta a una situación nueva. Por ejemplo: Un buen profesional que busca empleo y siente temor a las entrevistas de trabajo. Cuando acude a la entrevista piensa que el entrevistador se dará cuenta de sus fallos y miedos y no le dará el trabajo . En este caso la persona exagera las capacidades casi de “adivino” del entrevistador y menosprecia su propia capacidad como profesional.
Sucede también que la persona ansiosa se toma las situaciones de una forma muy extremista, de tipo o todo o nada. O hace las cosas perfectas o ya son un desastre. Un caso típico es cuando alguien tiene que hablar en público y se atasca un par de veces y llega a la conclusión de que el discurso ha sido un desastre cuando todos sabemos que hasta los mejores oradores se atascan en alguna ocasión.
Otro caso común es cuando alguien tiene un accidente de coche o de moto y no vuelve a conducir por miedo a que le suceda. En este caso la distorsión de pensamiento es que generaliza lo que sucedió en una situación concreta a otras situaciones que aún no han sucedido. Este es muchas veces el origen de las fobias.
Otro error común consiste en “adivinar” lo que el otro está pensando sobre nosotros sin tener pruebas de que es así. Por ejemplo, un chico ve a un compañero de clase que bosteza mientras él está leyendo su redacción y piensa: _ “Seguro que bosteza porque piensa que lo que explico es un rollo y no sé lo que me digo” (podría pensar también que bosteza porque no durmió la noche anterior). No podemos saber nunca lo que el otro está pensando puesto que no somos adivinos pero la persona con tendencia a la ansiedad cree que los demás saben lo que siente y también que él sabe lo que los demás piensan de él (sobretodo en negativo).
 

¿POR QUÉ SE DISTORSIONA LA REALIDAD?

 
Debido al tipo de educación recibida en la cual se ha configurado una visión del Mundo como peligroso y por otro lado de sí mismo como alguien incapaz o débil para afrontar peligros o defenderse.
Es decir, hay una doble desconfianza respecto al Mundo y los otros y respecto a las propias capacidades o recursos.
 

¿CÓMO PUEDE AFRONTARSE LA ANSIEDAD?

 
El principal sistema es prestar atención al pensamiento que te pasa por la cabeza en la situación concreta y pararse a pensar si tiene alguna base lógica o simplemente estamos imaginando lo que va a pasar sin tener pruebas.
 
Podemos preguntarnos:
 
_ ¿Tengo alguna prueba de que esto que pienso va a suceder?
_ ¿Hay alguna otra explicación para que esta persona me esté mirando así?
_ ¿Qué es lo peor que puede pasarme si no hago la entrevista perfecta? ¿Todo el mundo hace las cosas perfectas?
_ ¿Estoy menospreciando mi capacidad para el trabajo?
_ ¿Estoy exagerando la situación?
_ ¿Esto que pienso es la realidad o es una película que yo me estoy montando?
_ Si realmente sucede lo que estoy pensando ... ¿ es tan terrible?
_ ¿Cuál es la probabilidad de que realmente suceda lo que estoy pensando?
_ ¿Estoy teniendo en cuenta todos los factores importantes en esta situación o sólo los negativos?
 
Leer este documento "Afrontando la ansiedad" te puede ayudar. 
Te ofrecemos otro documento sobre Fisiología de la Ansiedad.