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09/05/2014

POR QUÉ ES TAN DÍFICIL SEPARARSE Y DIVORCIARSE

1.  LA COMPLICACIÓN DE SEPARARSE O DIVORCIARSE ¿ES VERDAD LA AFIRMACIÓN DE QUÉ ANTES NO HABÍA TANTAS SEPARACIONES?

Porque hace 20-30 años había una serie de factores socioculturales que no daban lugar a esta situación de separación de la pareja. 
 
Una de ellas era la creencia de que hay que aguantar . 
 
¿A que se debía esta creencia del hay que aguantar?
 
Por un lado a las creencias religiosas. Cuando las parejas se casaban la iglesia sentenciaba: “lo que Dios ha unido que no lo separe el hombre...y hasta que la muerte los separe”. Estaba por otro lado la idea de que “la vida es un valle de lágrimas, un tránsito hacia un paraíso mejor” y mientras hay que aguantar con lo que venga.
 
La dependencia económica de la esposa con respecto a su marido porque la esposa no trabajaba fuera del hogar. Bien era ama de casa o trabajaba en negocios familiares o en el campo con el marido. No tenía un sueldo propio.
 
Otra creencia es que los hijos sufrían menos si se aguantaba el matrimonio que rompiéndolo. La psicología actual ha demostrado que los niños sufren igual dentro de un matrimonio con problemas,  se separen sus padres o no puesto que, una vez se termina el afecto entre la pareja, ya no existe el matrimonio sino que se trata de un acuerdo de convivencia y “aguante” por los hijos y los niños lo perciben.
 
Debido al papel que representaba la mujer en la sociedad:
 
La mujer cuando se casaba asumía los papeles de esposa, ama de casa y madre y no se preguntaba ¿Qué deseo yo como mujer? Es decir no se planteaba otras alternativas de vida estuviera a gusto o no en su matrimonio. El proyecto de vida de la mujer estaba definido como ”casarse y tener hijos”. Estaba muy claro que era lo que la mujer tenía que ser y lo que tenía que ser. Así pues salirse del papel que le imponía la sociedad era penalizado o mal visto por todos; por ejemplo se hablaba despectivamente de las “solteronas” o de las mujeres a las que había abandonado el marido con comentarios del tipo: _ “seguro que ella se lo ha buscado”.
 
Debido a cuestiones de tipo social:
 
La carencia de medios de transporte adecuados, como tenemos en la actualidad, hacía difícil trasladarse de población. Esto impedía a la pareja separada “rehacer su vida” puesto que también compartían los amigos, compañeros de trabajo, etc  que vivían en el mismo pueblo o ciudad.
 
Otro factor importante era el desprecio social que sufrían los miembros separados de la pareja, sobretodo la mujer. A ambos miembros se les veía como fracasados en el proyecto de vida de matrimonio feliz.
 
La imposibilidad de la mujer separada para buscar trabajo por su cuenta y ocuparse  a la vez de los hijos (no había guarderías como ahora y tampoco recursos económicos para canguros, etc).
 
La ley en España no permitía el divorcio y los miembros de las parejas separadas cuando rehacían su vida con otra persona  se veían obligados a hacerlo de forma ilegal (no podían volver a casarse ) exponiéndose de nuevo a la crítica y al desprecio social. 
 

2. ¿ QUÉ HA SUCEDIDO EN LA ACTUALIDAD PARA QUE SE HAYA INCREMENTADO EL NÚMERO DE SEPARACIONES?

 
En primer lugar ha habido un cambio en el sistema jurídico en el que se permite la separación y el divorcio.
 
Los mandatos de la Iglesia han pasado a un segundo plano a nivel social.
 
La masiva incorporación de la mujer al estudio y al trabajo le permite mayor independencia de pensamiento y económica. Debido a esto la mujer tiene otras relaciones (laborales, amistades, etc) diferentes a las de su esposo y en caso de separación no se encuentra tan aislada.
 
La aparición de los métodos anticonceptivos ha permitido a la mujer la posibilidad de elegir con respecto a la maternidad.
 
La cultura del momento (TV, películas...) muestra una mujer más independiente, que mira por sus necesidades y también vende la imagen de que no es tan terrible estar separado.
 

3. ¿CUÁNDO SE PLANTEA UNA PERSONA LA SEPARACIÓN?

  • Cuando la pareja ha llegado en su evolución a una serie de diferencias en la convivencia importantes para ellos que no pueden resolver dentro de la pareja y llegan a la conclusión de que lo mejor es separarse.
  • Cuando uno de los cónyuges se ha enamorado de otra persona o ha habido una infidelidad comprobada y el otro no consigue o no quiere perdonar.
  • Cuando uno de los cónyuges desarrolla una patología mental o adicción y el otro le ha apoyado pero no se resuelve y la convivencia se hace insostenible.
  • Cuando se acaba el amor y la pareja ya no tiene proyectos en común o ilusión por permanecer en una convivencia.

4. ¿POR QUÉ SIGUE SIENDO DIFÍCIL SEPARARSE?

 
En primer lugar porque se ha invertido mucho tiempo y esfuerzo en la relación de pareja y a nadie le gusta perder sus inversiones . Se han compartido vivencias, paternidad, bienes económicos, etc. Es como si la persona no se viera a sí misma fuera del matrimonio.
 
La economía dificulta la independencia de cada uno de ellos por separado.
 
De nuevo por temor a herir a los hijos, la creencia de que van a sufrir.
 
La familia no suele apoyar la separación de la pareja. La generación anterior es precisamente la del  “aguante”.
 
El miedo :
  • A la soledad
  • Las represalias del otro (malos tratos)
  • Al rechazo social
 
El hecho de que no haya un conflicto grave, como malos tratos, alcoholismo o infidelidad impide que algunas personas se sientan con derecho a pedir la separación. A veces el motivo es que se ha acabado el amor.
 
Cuando solo uno de los dos miembros de la pareja desea separarse es más difícil tomar la decisión porque no hay un acuerdo entre los dos.
 
El hecho de no querer perder contacto con relaciones comunes de ambos (amigos, familiares, etc).
 
• El dolor del cónyuge que aun sigue amando al otro y la culpa del que toma la decisión provocan mucho malestar emocional que dificulta la toma de decisiones, la ansiedad, la tristeza y la rabia de los inicios de la separación bloquean a las personas para negociar una buena separación y para repartirse los bienes o tomar decisiones respecto a los hijos.
 

5. ¿QUÉ MOTIVOS LLEVAN A LA DECISIÓN DE SEPARARSE?

 
El nivel de sufrimiento de al menos uno de los miembros de la pareja es insostenible.
 
La esperanza de una vida alternativa fuera de la relación.
 
La presión de los hijos o de la familia para la separación.
 

6. ¿QUÉ PUEDE FACILITAR LA SEPARACIÓN?

 
Solucionar la cuestión económica. En el caso de la mujer es preferible que busque un trabajo si ve inminente la separación puesto que se sentirá más libre para elegir.
 
Separarse temporalmente para comprobar cómo se sienten, qué ocurre, cómo se desenvuelven fuera de la relación y de esta forma empezar a perder los miedos a la separación.
 
Puede hacerse terapia de pareja cuando ambos miembros no están del todo convencidos de la separación y quieren intentar un arreglo. La Terapia de Pareja no tiene como objetivo unir o arreglar el matrimonio sino trabajar para clarificar qué está pasando en la relación y tomar decisiones para salir adelante, sea manteniendo el matrimonio o bien separándose.
 
• Actualmente existe la figura del mediador familiar que también ayuda a la gestión de una separación amistosa.
 
Alguno de los miembros podría buscar ayuda profesional (psicológica) para que le facilite tomar una decisión hacia la continuación o no de la vida en pareja.
 
El llegar a acuerdos ,entre los dos miembros de la pareja, con respecto a los hijos y a la cuestión económica, separación de bienes, etc y así se le facilita a la mujer desempeñar otro papel que no solamente de esposa y madre.
 
Los Ayuntamientos proporcionan asesoramiento de tipo legal (abogados de oficio), prestaciones económicas y apoyo psicológico a mujeres sin recursos que desean separarse. En caso de malos tratos  incluso  se les proporciona vivienda.
 
Hay asociaciones de separados que también pueden asesorarte y una vez que se ha tomado la decisión te pueden servir de punto de partida hacia nuevas relaciones, conocer personas con tu misma problemática, hacer actividades, etc.