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05/03/2012

PSICOLOGÍA DEL PENE

psicología del pene

 

LA PERSONALIDAD Y CONDUCTA DEL GRAN DESCONOCIDO, EL PENE

Hace mucho tiempo un paciente me pidió que escribiese mis reflexiones en terapia sobre la psicología del pene o escribiese un libro porque le hacían mucha gracia. Con el tiempo me lo han ido diciendo más personas pero… no tengo mucho tiempo, sin embargo hoy me he decidido a hacer un post con este tema.

Quiero hablar de la psicología, forma de pensar o mentalidad del pene pues yo no lo consideraría solamente un órgano formado de tejido y capilares sanguíneos. No es que piense exactamente pero le da mensajes al hombre y hace que este se comporte de una u otra forma.

Secretos del pene que todos deberíamos saber…

El hombre también tiene un ciclo mensual, pero deberíamos decir bimensual pues se regeneran nuevos espermatozoides cada 75/90 días aproximadamente. Eso quiere decir que el pene tiene la obligación de eyacular sea con relación sexual, con masturbación o con polución nocturna, mojando las sábanas, como recordarán todos en su adolescencia. La misión del espermatozoide es, sin duda,  “fecundar o morir”. Es por ello que, como el varón renueva sus espermatozoides cada 75-90 días, el pene manda mensajes al hombre para que tenga relaciones sexuales “como sea”, y es por ello que se meten en líos más de lo que quisieran con mujeres que no les interesan.

El pene se enfada; La función de este es fecundar, está programado para ello y liberarse de los espermatozoides, pues vuelven a generarse de nuevo, presionando para salir y presiona a su vez al hombre para que “eyacule”, de hecho, sobre todo en las etapas de la juventud, casí le “martiriza”. Tener una mujer con la que fecundar y no poder hacerlo le enfada sobremanera y le manda esa señal de molestia y desasosiego al hombre y éste se enfada. Ese enfado que las mujeres odiamos pues no entendemos por qué se enfadan cuando les dices que no y tuvieron relaciones ayer o las tendrán mañana. El pene no entiende de promesas, no le interesa el mañana, quiere hoy, es como un niño caprichoso. La mayoría de los hombres a la mañana siguiente se sienten ridículos por haberse enfadado por eso y tienen que disculparse en nombre de su pene. Chicas, no sufraís cuando él se enfada, en unas horas se le pasará, no es él quién te dice esas cosas desagradables, es su pene "cabreado".

Para el pene todas las mujeres son el amor de su vida cuando necesita eyacular, esta es la razón por la que un hombre puede sentirse “fascinado” por una mujer antes de llevarla a la cama y cuando ha eyaculado ya no tiene ganas ni de llamarla. No es culpa de él, ni de ella sino de un pene que ha hecho su trabajo. Ha “hipnotizado” al hombre, ha conseguido lo que quería y tras la eyaculación el varón descubre con desencanto que esa mujer que tiene al lado no le interesa lo más mínimo o que acaba de cometer un error siéndole infiel a su pareja. Al pene le da igual, no entiende de parejas ni de fidelidad y no le importa mucho. El pene habla con su dueño, le da mensajes del tipo; “Qué maravilla de mujer”, “esta podría ser la que buscas”, “seguro que en la cama es fabulosa”… bla, bla, bla, todo con tal de que su amo ponga en marcha todo su mecanismo seductor y salirse con la suya.

Es por ello que la mujer no entiende como aquel hombre que la cortejó en la discoteca, prometió llamarla para ir al cine y parecía beber los vientos por ella no llama después de una noche de sexo. De ahí el refrán “el hombre promete hasta que la mete…”, yo diría… “el pene promete hasta que eyacula". Así pues el hombre fue hasta ese momento un títere para su miembro viril. Los hombres no son tan mentirosos para cortejarte tanto por un coito, es el pene el que hace el esfuerzo.

El pene es inseguro; Si se siente presionado por su dueño puede incluso perder la erección ante una mujer nueva o  que le gusta mucho. Muchos problemas de erección tienen su origen en la ansiedad del hombre por quedar bien y esto al pene no le gusta y decide no jugar, se declara en huelga. El pene no quiere presiones para ser el mejor, sólo quiere copular. De ahí el significado del término impotencia, no puedo o, según mis teorías, no quiere. El pene no quiere responsabilidades ni exigencias, sólo quiere divertirse. De hecho este tipo de impotencia se arregla con psicoterapia, si entiendes a tu pene, estas cosas no suceden.

Al pene no le gusta el alcohol, no funciona bien borracho, le da por dormir y pasa de todo.

En fin, yo no tengo pene, estos datos han sido recogidos de mi experiencia personal y profesional, le doy las gracias desde estas líneas a todos los hombres que me proporcionaron esta valiosa información que he decidido compartir desde este post.