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24/01/2012

¿QUÉ LES PASA A LOS ADOLESCENTES?

la adolescencia

¿POR QUÉ ES TAN DURO SER ADOLESCENTE?

En primer lugar se está dando un cambio a nivel hormonal, su cuerpo cambia constantemente y debe ir adaptándose a una alteración súbita de su cuerpo y de sus sentimientos que le hace sentirse a veces confuso.

La alteración de las hormonas en el adolescente le provoca un estado de inestabilidad emocional que da lugar a esa “depresión del adolescente”, está hipersensible a casi todo, los padres suelen decir “es que no se le puede decir nada, todo se lo toma a mal”, o bien llora sin motivos, se siente confuso, perdido, está irritable, se enfada o busca enfrentamientos por casi todo. Son frecuentes en esta edad frases del tipo: “nadie me entiende”, “no tengo futuro”, y muchas inseguridades a nivel social y sexual.
Por otro lado vive y se encuentra en una etapa de su vida en la que se ve obligado a asumir nuevas responsabilidades como elegir sus estudios (dilema entre Módulos o Universidad), organizar sus gastos, elegir su ropa, sus amigos...

¿QUÉ NECESITA EL ADOLESCENTE?

Sin embargo necesita sentir que el hogar de su infancia sigue siendo suyo incondicionalmente, haga lo que haga. Necesita esa “manta de seguridad” del hogar, donde puede ser tan infantil como desee mientras trata de actuar más como una persona mayor en el mundo de fuera. Necesita el apoyo seguro de su hogar porque se siente muy inseguro en su nuevo papel, cambia constantemente de idea, de planes de futuro (estudios), de forma de vestir, de amistades...No tiene claro lo que quiere y lo pasa mal y lo peor que se puede hacer es criticarlo porque él ya sufre bastante.

Sobretodo es muy importante para ellos ser aceptados por el grupo de amigos que son los que le apoyan en su lucha con los padres pues están pasando por lo mismo, tienen sus mismos gustos, sus ideas, comparten proyectos, diversiones, etc. Sus amigos les ayudan a reafirmar su personalidad mientras que, según su punto de vista, sus padres les “cortan las alas” por porque todavía lo ven como un niño.
El adolescente necesita sobretodo libertad para probar, experimentar...para equivocarse y aprender a caminar por el Mundo... para relacionarse, conocer nuevas amistades...Ya no es un niño y necesita salir al Mundo real, al mundo de los adultos.
  • Cuando yo tenía tu edad ya estaba harto de trabajar..
  • Si hubieras vivido la guerra ya verías.
  • Ya verás cuando seas padre. 
  • ¡Vaya pinta que llevas con esos pelos!
  • No tienes edad para tener novia.
  • ¡Quítate la pintura de la cara que pareces una mona!
  • Deberías pensar en qué hacer con tu vida.
  • Si no apruebas este curso no serás nada en la vida

No se ponen en el lugar del adolescente bien porque su adolescencia queda muy lejana o fue muy diferente a la de sus hijos y por otro lado porque tienen experiencia de la vida y no quieren que su hijo se equivoque y sufra (pero intentan evitarle errores es imposible, además errando se aprende a vivir).

Intentan modelar a sus hijos bien orientando sus estudios, criticando sus elecciones, no apoyando sus pasos porque no son los que ellos habían pensado, etc.. De esta manera a veces no aceptan a su hijo tal y como es e intentan cambiarlo buscando que se acerque al “ideal de hijo” que tenían en mente incluso antes de que naciera.

¿ QUÉ PODEMOS HACER LOS PADRES?

Es recomendable, durante esta etapa:
 
  • Intentar fomentar el diálogo y no seguir la discusión aunque el hijo provoque el enfrentamiento de forma agresiva.
  • Darle apoyo y cariño cuando se siente inseguro, perdido o triste y no decirle cosas como: _ No te preocupes por eso.
  • Escucharle para que exponga sus problemas, sus ideas, sus ideas, sus dudas...aunque no pida consejo.
 
Es importante que los padres no se muestren ni demasiado a la defensiva en cuanto a defender su forma de ver las cosas pero tampoco conviene que cedan ante los ataques del adolescente. Lo mejor es sencillamente permanecer fieles a sus valores. Deben hacer un esfuerzo por recordar que su hijo es bueno, aunque de momento no lo parezca, con la esperanza razonable de que su actitud cambiará. Es importante que el hijo tenga un ejemplo a seguir que puede incorporarlo a su personalidad pero más adelante, sólo cuando deje de temer que ello le convierta en una copia exacta de sus padres.
 
No hay que olvidar que los padres tienen que hacer el papel de padres y los valores de los padres no deben ceder ante las arremetidas del adolescente pues entonces el adolescente se quedaría sin nada contra lo que luchar, nada que le diese la sensación de ser diferente, de ser él mismo.