¿Qué es la química sexual? Entre las hormonas y la compatibilidad

Una pareja sonriendo y compartiendo un momento de complicidad recostados en la cama, reflejando de forma natural qué es la química sexual y la conexión afectiva.

16 de enero de 2012

¿Qué es la química sexual? El misterio detrás de la atracción y la compatibilidad

¿Te ha pasado alguna vez que sientes una atracción irrefrenable hacia alguien con quien aparentemente no tienes nada en común? A nivel cultural, económico o social puedes carecer por completo de afinidad con esa persona; sin embargo, tu cuerpo experimenta una conexión inmediata que no puedes evitar. Por este motivo, intentar definir qué es la química sexual se convierte en uno de los retos más complejos de la psicología evolutiva y afectiva, ya que se trata de una reacción energética y visceral que simplemente se siente o no se siente.

La frontera entre la amistad y el amor

Esta vibración tan particular es el elemento diferencial que distingue una bonita relación de amistad de un vínculo amoroso; es el ingrediente que transforma los sentimientos y altera nuestras sensaciones físicas. No obstante, la parte compleja de este fenómeno es que puede cegarte por completo, haciendo que pierdas la cabeza por una persona que no te conviene en absoluto como pareja estable. A pesar de los inconvenientes lógicos, esa conexión te activa de forma irremediable y te hace ver las estrellas. Por mucho que intentes forzar conscientemente la atracción hacia alguien que consideras idóneo o «conveniente», si la chispa no está desde el principio, es muy difícil que aparezca de la nada.

La neurobiología del deseo: ¿tiene que ver con las hormonas con la química sexual?

Evidentemente, la ciencia respalda esta experiencia interna. Los últimos descubrimientos respecto a las reacciones biológicas que se producen en nuestro cuerpo durante el «flechazo» confirman que las hormonas y las feromonas son las encargadas de activar el mecanismo cerebral del deseo sexual. Estas sustancias determinan de forma instantánea si alguien despierta en ti unas ganas tremendas de profundizar en el conocimiento mutuo o si, por el contrario, te resulta indiferente.

Es muy probable que sintamos esta fuerte atracción por personas cuyas feromonas son más compatibles a nivel molecular con las nuestras. Las feromonas viajan a través del olor corporal y del intercambio salival en el beso. Por ello, es frecuente no sentir nada especial por alguien hasta que llega ese primer beso que transmite la conexión definitiva. Según los científicos, enamorarse es como darse un fantástico baño de hormonas, concretamente de noradrenalina y dopamina. Por lo tanto, cuando estamos en esta fase, el cerebro se encuentra temporalmente «embotado» por estas sustancias, lo que dificulta pensar en otra cosa y nos provoca la clásica sensación de estar flotando.

¿Desaparece la pasión con el paso del tiempo?

Si bien este magnetismo inicial se vincula estrechamente con la pasión, esta última se nutre también de otros componentes psicológicos como el misterio, la ilusión y la fantasía. Con los años, la rutina puede hacer que la pasión disminuya, pero no tiene por qué ocurrir lo mismo con la atracción de fondo.

La conexión fluctúa a lo largo de una relación: puede activarse con el primer beso y aumentar a medida que se consolida la intimidad. Asimismo, puede mermar cuando surgen problemas de convivencia o de compatibilidad, llegando a apagarse y encenderse en diferentes etapas. Lo que resulta innegable es que si no existe esta base entre una pareja, a pesar de ser muy compatibles en lo demás, el vínculo corre el riesgo de transformarse en un mero acuerdo de convivencia o en una buena amistad. Puedes romper con una pareja por incompatibilidad de caracteres y notar que, a pesar de todo, te sigue atrayendo muchísimo. Tus hormonas siguen mandando.

Señales para identificar la atracción y la conexión en tu relación

Es totalmente posible sentir esta sintonía con varias personas a la vez a lo largo de la vida, de igual modo que uno puede enamorarse en distintas etapas. Sin embargo, para construir un proyecto satisfactorio no basta con la atracción física; se necesita una alianza mental, emocional y espiritual que conforme el verdadero amor.

La atracción envía señales a través del aspecto físico, los gestos y el olor. En ocasiones, alguien que no te llamaba la atención al principio te cautiva por completo tras intimar una sola noche. Si tienes dudas sobre el estado actual de tu relación, evalúa si respondes afirmativamente a la mayoría de las siguientes cuestiones:

  • Te agrada el aspecto de tu pareja tanto vestida como desnuda.

  • Disfrutas del tacto de su piel, de su sabor y de su olor natural.

  • Te entusiasma su forma de abrazarte, de besarte y cómo te busca cuando no estáis manteniendo relaciones sexuales.

  • Sientes deseo hacia tu pareja, te excitas cuando se acerca o cuando fantaseas con ella en su ausencia, y la echas de menos cuando no está.

  • Consideras que tu pareja es sexy y te gusta su forma de mover el cuerpo.

Si percibes que la distancia o los reproches están apagando vuestro bienestar, iniciar un proceso de Centro Atenea puede ayudaros a sanar las heridas emocionales y a reencontrar ese espacio lúdico común. En nuestro servicio de psicología para adultos también abordamos de forma individual cómo gestionar las expectativas y la toma de decisiones afectivas.

Diferencia entre química sexual y compatibilidad sexual

Es vital aclarar que no son lo mismo. Mientras que la atracción es una reacción de tipo energético e instintivo, la compatibilidad sexual es una cuestión de carácter relacional. Esta última depende de la historia personal de los miembros de la pareja, de su educación, de sus experiencias previas y de sus ideas respecto al sexo.

Por esta razón, puedes experimentar una intensa atracción por tu pareja pero no funcionar bien en la cama debido a factores personales:

  1. Tenéis ideas contrapuestas sobre cómo vivir las relaciones sexuales.

  2. Vuestras necesidades en cuanto a la frecuencia sexual son muy distintas.

  3. Existe un desencaje físico o alguno de los miembros arrastra tabúes o disfunciones que bloquean el encuentro.

Si la relación es buena en los demás ámbitos pero falta este ingrediente desde el principio, es muy difícil desarrollarlo con los años. La atracción no se puede fabricar artificialmente: o está o no está. Lo idóneo es dar siempre una oportunidad a la intimidad para que se muestre.

Cuando la base existe pero aparecen problemas de compatibilidad derivados de tabúes o falta de comunicación, la situación es perfectamente reconducible mediante la psicoterapia. El gran error es elegir a una pareja basándose exclusivamente en criterios parciales (como que sea buena persona, trabajadora o atractiva) sin escuchar a las sensaciones globales del cuerpo. Algunos autores señalan que hasta un 60% de la felicidad matrimonial depende de la armonía sexual. Mantener una vida íntima activa reduce notablemente el estrés y aporta un baño hormonal de plenitud y relax insustituible.

Para conocer más sobre cómo influye el bienestar afectivo en el equilibrio de la salud general, puedes revisar los informes de la Organización Mundial de la Salud (se abre en una nueva pestaña). Para profundizar en aspectos relacionados con la educación y la salud reproductiva desde la juventud, la Asociación Española de Pediatría (se abre en una nueva pestaña) dispone de excelentes publicaciones de divulgación científica.

Seguramente también te interese…